Más allá de la formación, certificación e investigación, nos comprometemos activamente a llevar psicoterapia de alta calidad y apoyo psicológico a las poblaciones más vulnerables de México.
Entendemos que la salud mental no es un privilegio, sino un derecho. Por ello, desarrollamos y respaldamos programas que combinan rigor clínico, enfoque ético y sensibilidad social.
Todo nuestro trabajo social se rige por los mismos estándares de excelencia que exigimos en la práctica privada: psicoterapeutas certificados y supervisados, intervenciones basadas en evidencia y respeto a la diversidad cultural.
Psicoterapeutas certificados y supervisados en cada programa comunitario.
Intervenciones basadas en evidencia adaptadas culturalmente a cada contexto.
Enfoque de derechos humanos y respeto a la diversidad cultural en todo el país.
Evaluación continua de resultados para garantizar efectividad e impacto real.
Brigadas psicológicas especializadas que brindan primeros auxilios psicológicos y apoyo terapéutico a personas y comunidades afectadas por desastres naturales, violencia, migración forzada o crisis humanitarias.
Psicoterapia gratuita o de bajo costo en comunidades marginadas, zonas rurales y barrios de alta vulnerabilidad, a través de convenios con organizaciones civiles, ayuntamientos y dependencias gubernamentales.
Niños y adolescentes en riesgo, víctimas de violencia familiar o de género, personas en duelo, comunidades indígenas, migrantes, adultos mayores y cuidadores familiares con intervenciones culturalmente adaptadas.
Capacitamos a líderes comunitarios, docentes y personal de salud en habilidades básicas de detección, contención emocional y derivación oportuna a psicoterapeutas certificados.
Este compromiso social fortalece también nuestra voz ante el Congreso de la Unión, al demostrar la necesidad urgente de una Ley General de Psicoterapia que regule y respalde el ejercicio profesional responsable en todo el país.
Si eres psicoterapeuta comprometido con el bienestar colectivo, el Consejo tiene un espacio para ti. Nuestros programas sociales necesitan profesionales con vocación de servicio y excelencia clínica.